Rellenar el formulario en base al enfoque del marco lógico
Tenemos que hacer proyectos que destaquen por su calidad técnica. No importa si algún apartado del formulario no lo habíamos previsto, pero hemos de evitar a toda costa la ambiguedad y la incoherencia. Para lograrlo partimos siempre de una matriz, un presupuesto y un cronograma. Nunca empezamos a rellenar el formulario sin tener claro lo que queremos hacer, cuánto cuesta y cuánto tiempo se tarda. Las prisas pueden impulsarnos a rellenar el formulario improvisando cada apartado. Si tenemos el marco lógico listo antes de empezar, nos aseguramos coherencia. Los formularios suelen cuestionarnos sobre diferentes aspectos de un mismo asunto, si improvisamos cada apartado el resultado será de mala calidad.
En ocasiones las bases incluyen los criterios de valoración que se utilizarán para evaluar los proyectos. Arañaremos unas décimas si revisamos los aspectos que más puntación reciben y nos esmeramos en explicarlos con más detalle.
Cada financiador utiliza sus propios tecnicismos. Copialos de sus planes de actuación e incluyelos en el proyecto.
Si el formulario viene en word y han pegado la tabla del presupuesto sacala, pegala en una hoja de cálculo, incluye las fórmulas necesarias y cuando la tengas lista sustituyela en el word. Así cualquier modificación de última hora en el presupuesto no te obligará a revisar todos los datos.
Otro aspecto muy importante son los anexos. Debemos documentar y ampliar lo que afirmemos en el formulario para que el evaluador no sienta que le falta información a la hora de valorarlo. Debemos tender a un anexo por cada apartado del formulario. Cada apartado termina enviando al lector al anexo correspondiente. Conseguimos así un formulario liviano, para los que tienen pereza o poco tiempo para leer, con posibilidad de ampliar la información. Posiblemente no se lean los anexos pero no debemos dejarnos aspectos por explicar por el mero hecho de que no nos pregunten por ello. Siempre que se pueda hay que incluir anexos de los siguientes puntos:
-Documentación de la entidad.
-Documentación de la contraparte local.
-Mapas de localización.
-Documentación socioeconómica.
-Documentación relativa a la identificación del proyecto (fotos, actas de reuniones, cartas de opinión, árbol de problemas, árbol de objetivos…)
-Matriz de Planificación.
-Documentación complementaria para el desarrollo del proyecto (planos, material sobre las actividades, etc.)
-Documentación sobre los recursos (presupuestos, facturas pro forma, etc.)
-Documentación sobre viabilidad (cartas de apoyo, compromisos, etc.)
-Documentación sobre el personal encargado directamente de la ejecución del proyecto. (Currículum y relación laboral)
-Plan de seguimiento y evaluación.
-Herramientas de evaluación (cuestionarios, entrevistas….)
Para los proyectos de cooperación una institución madura como contraparte es un apoyo inestimable. En los proyectos de sensibilización y de acción social es mayor el papel del técnico y tiene más responsabilidad.
Más adelante entraré en más detalle sobre la matriz, el presupuesto y el cronograma pero quería antes mencionar estas consideraciones iniciales a la hora de formular proyectos. Os dejo un modelo de EML que podeis utilizar si partís de cero.







