Garantías de colaboración ente ONG y su contraparte
Si queremos que nuestra organización trabaje en cooperación al desarrollo es recomendable escoger bien la contraparte. Conozco un caso de una organización (y no será el único) que trabajaba con personas sin hogar y no tenía experiencia en cooperación. Recibió una propuesta de una ONG peruana, que se dedicaba a lo mismo, para cogestionar un proyecto de cooperación. Consiguieron los fondos, los enviaron a Perú, pero la contraparte gastó el dinero… en otra cosa. La ONG tuvo que asumir su responsabilidad y devolver la subvención. Podemos tomar unas medidas para prevenir que nos ocurra lo mismo.
Visto desde el sur, cuando buscamos apoyos en el norte tenemos que ganarnos la confianza de la organización. Necesitan saber si hemos realizado otros proyectos; la capacidad que tenemos de gestionar fondos; qué sistemas de seguimiento y control realizamos, etc. Por eso, a la hora de buscar apoyos es necesario contar con un dossier en formato digital con información que acredite la personalidad jurídica de la organización, memorias anuales, cuenta de resultados, etc.
Partimos de que hay confluencia de intereses en cuanto al tipo de actividades a emprender, claro está. Luego será necesario firmar un convenio de colaboración donde se recojan los derechos y las obligaciones de cada parte antes de emprender un proyecto. (Es conveniente que adquiera rango legal mediante la firma ante notario).
Una vez que se disponga de los fondos es recomendable transferir los fondos a una cuenta corriente mancomunada de manera que sean necesarias dos firmas para la retirada de fondos, una persona de cada institución. También se aconseja transferir los fondos gradualmente en función de las necesidades del proyecto y en base a la presentación de informes de avance y económico-financieros.
La última medida es la de hacer visitas a terreno, e incluso mandar un expatriado de larga duración que realice el seguimiento. Las instituciones financiadoras contemplan estos gastos en los proyectos así como los de evaluación, que servirán para orientar acciones futuras.
Esta sería una lista básica de documentación a exigir/presentar antes de formalizar una colaboración mediante convenio.
- Estatutos registrados
- Certificado documental poderes de representación de la entidad.
- Certificado de inscripción de la entidad en el registro correspondiente en base a su personalidad jurídica y ámbito de actuación.
- Declaración jurada de que no están procesados por ningún organismo oficial.
- Cartas de las organizaciones con quienes han gestionado proyectos, de que estos se han llevado a buen término.
- Certificado bancario del estado financiero y contable de su actividad.
- Por último el convenio de cooperación entre la entidad española y la entidad local.



